Dos o tres años después de comenzar, y casi por casualidad, empecé a timonear. El timonel de mi grupo tuvo que ausentarse, y con un par de consejos, cogí el timón… ¡y aquí sigo hasta hoy!
Aparte de los llaguts, participo en actividades ligadas al folklore y las tradiciones catalanas, como los gigantes y los castells. Además, siempre encuentro tiempo para el deporte: ciclismo, barranquismo, vías ferratas, escalada… Y, cómo no, siempre hay espacio para una cervecita.







